contacto

Revista Pymes (Clarín) | 02.03.15

Los nuevos emprendedores de la salud

Son empresas de productos y servicios que utilizan las tecnologías más recientes para ofrecer soluciones a menor costo. Buscan cambiar y hacer más accesible el diagnóstico y el tratamiento médico.

Son empresas de productos y servicios que utilizan las tecnologías más recientes para ofrecer soluciones a menor costo. Buscan cambiar y hacer más accesible el diagnóstico y el tratamiento médico,
La ambición es tan vieja como las ruinas sumerias de Ur y Uruk, a ambas márgenes del Eufrates. Las humildes tablillas de barro con la Epopeya de Gilgamesh, la narración escrita más antigua del mundo, lo confirman: "Quizás, más allá del horizonte, siga existiendo todavía algún lugar que contenga el secreto do la vida eterna, mi salvación en la inmortalidad. Donde el caído y sus pétalos de rosa sigan brillando a la luz del mediodía...".

Hoy, casi cuatro milenios después, la expectativa de vida al nacer promedia los 84 años en Japón, los 76 en nuestro país y apenas los 46 en Sierra Leona, sobre la costa atlántica africana, según los últimos registros de la Organización Mundial de la Salud. Pero el afán permanece. El médico transhumanista Laurent Alexandre, autor del ensayo La muerte de la muerte, sostiene, por ejemplo, que la nanotecnología, la biotecnología, la cognétira (o ergonomía de la mente) y la inteligencia artificial serán las aliadas del hombre a la hora de combatir el envejecimiento y la enfermedad. Alexandre asegura que, con estas herramientas, será posible cambiar el ADN, reparar células, crear órganos artificiales, insertar implantes electrónicos y usar nanomotores que curen tejidos. Plantea que el desplome de los costos de estas metodologías llegará al punto de su democratización global.

Daniel Kraft, director del programa FutureMed, de Singularity University, señala las tecnologías aplicadas a la salud disponibles: dispositivos para monitoreo personal conectados online (balanzas, estetoscopios, tensiómetros, monitores de sueño y controladores de frecuencia cardíaca). O comprimidos electrónicos capaces de liberar drogas, registrar imágenes y videos, así como cirugías robóticas.

O se pueden utilizar microchips do ADN, para que personas con parálisis puedan controlar extremidades roboticas o exoesquelotos (esqueletos externos) biónicos. A esos avances en materia instrumental, se suman soluciones de gestión sanitaria que buscan ofrecer cuidados más seguros y una atención más rápida a los pacionios, reducir errores o ineliciencias, mejorar el intercambio de datos, reducir costos y optimizar la cadena de suministro.

 

NÚMEROS

El gasto mundial en tecnologías de información de los proveedores de salud en 2014 representó US$ 104.729 millones, incluyendo servicios, software, telecomunicaciones, dispositivos y centros de datos, según Gartner. Con un alza del 4,5% anual promedio, llegarían a 124.853 millones en 2018: el 70% de ese monto se lo llevan América del Norte y Europa.

En América Latina, se gastaron US$ 5.450 millones el año pasado. Para 2018, según Gartner, se podría llegar a US$ 6.607 millones: una tendencia que abre la puerta al desarrollo de modelos de negocio basados en productos y servicios innovadores dirigidos a la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades.
Mariano Groiso, representante en América del Sur de HealthXL, sostiene que las áreas de mayor interés son "genómica, manejo de enfermos crónicos, control del suministro de medicamentos, monitoreo remoto de pacientes, y uso de dispositivos vestibles para la vigilancia de síntomas y prevención de patologías".

Un ejemplo es el de ApnoSystems con su oxímetro de pulso (monitor de oxígeno sanguíneo) vestible, inalámbrico y no invasivo, ya patentado en Estados Unidos y a punto de iniciar una etapa de estudios clínicos de 6 a 12 meses, antes de tramitar la aprobación con la Food & Drug Administration (FDA) de ese país. El objetivo principal del dispositivo es disminuir el riesgo de muerte súbita en lactantes, una enfermedad cuyas causas aún se desconocen.

"El equipo se adapta fácilmente a la mano del niño. Y mientras duerme, si detecta una disminución de la oxigenación en sangre o la frecuencia cardíaca, emite una estimulación lo suficiente molesta para hacer reaccionar al niño. Dado que ninguna de las teorías sobre el mecanismo de esta enfermedad describe una pérdida de percepción del estímulo doloroso, somos muy optimistas en reducir esta patología", explica Diego Delía, presidente de la startup.

Otro emprendimiento es de BioScience, que recientemente migró desde un modelo de negocios de venta de equipamiento médico, hacia otro de servicios: incluye la adquisición subsidiada de los equipos y un abono mensual para el monitoreo de variables a distancia por medio de celulares o computadoras portátiles. Esos parámetros involucran desde la presión arterial hasta el ritmo cardíaco y desde el nivel de glucosa hasta la temperatura de un paciente.

"Los servicios tienen múltiples aplicaciones. Por ejemplo, la atención de enfermos crónicos cardíacos, respiratorios, hipertensos, obesos y diabéticos, o el control en geriatría y el monitoreo de un paciente luego de una cirugía", subraya Claudio Bedoya, socio de la empresa.

 

GENOMA

Tal vez sea el campo de la secuenciación genómica el más elocuente a la hora de revelar la caída exponencial de los costos y los tiempos de procesamiento en el área de la salud.

El primer mapa del genoma humano demandó 13 años de investigación (entre 1990 y 2003) a un costo de US$ 3.000 millones. Hoy, los sistemas de la firma Ilumina pueden producir hasta 18.000 genomas por año a un costo de sólo US$ 1.000 por unidad, con el objetivo de lograr la detección temprana de enfermedades y su tratamiento personalizado.

"A mi entender, el punto de inflexión en la secuenciación masiva ya se dio. De hecho, hace dos años se secuenciaron 7.042 enfermos de los 30 tipos de cáncer más comunes y se encontraron 4.038.642 mutaciones distintas. En Inglaterra, por otro lado, ya anunciaron que van a secuenciar a los primeros 100.000 británicos enfermos", anticipa Alberto D'Andrea, director de Nanotecnología y Nuevas Tecnologías de la Universidad Caece y titular de la Confederación Argentina de Biotecnología.

D'Andrea pronostica que en unos años se va a secuenciar a todos los recién nacidos, debido a la continua caída del costo de esta técnica. "La biotecnología ofrece la posibilidad de cotejar por estadística los genes que influyen en cada enfermedad y apunta a prevenir enfermedades terminales, que son las más costosas para el sistema de salud. De hecho, ya hay unos 300 medicamentos de ARN de interferencia (molécula de ácido ribonucleico que suprime la expresión de genes específicos) en etapa de prueba. Hay muchas cosas que se pueden hacer si se sabe dónde está el problema", completa el experto.

 

BIOMARCADORES

De la lectura de las nuevas tendencias de la medicina moderna, nació Argenomics, un proyecto con foco en las áreas de cáncer, hematología, inmunología, neurología y enfermedades poco frecuentes.

"Nuestro portafolios de servicios está constituido por una serie de biomarcadores genéticos (sustancias usadas como indicadores de un proceso biológico normal, un estado patogénico o de respuesta a un tratamiento farmacológico), que ayudan a los médicos a orientar mejor el manejo de las enfermedades de sus pacientes, ya sea definiendo el diagnóstico o bien decidiendo qué terapia farmacológica puede beneficiarlos o deberían evitar por sus efectos adversos", explica Alberto Saul, uno de los tres socios de la empresa.

En el emprendimiento, también realizan estudios que permiten detectar precozmente fallas de tratamiento, gracias al seguimiento de los pacientes. Y tests relacionados con la probabilidad de adquirir una enfermedad a lo largo de la vida. "Es el caso del gen BRCA, el cáncer de mama y el de ovario, que cobró relevancia pública a partir de que Angelina Jolie difundió su condición de portadora de mutaciones de dicho gen", dice Saul.

 

SUSTITUCIÓN

La sustitución de importaciones en el área de insumos para investigación en biología molecular y diagnóstico basado en ADN resulta otra oportunidad para las pymes nacionales. Así lo indica Yanil Parma, directora de Inbio Highwa una firma de Tandil (con 10 empleados y una facturación anual de $ 2,9 millones) habilitada para la provisión de productos para estudios d< filiación, análisis forenses, detección de enfermedades, resistencia a drogas, compatibilidad e trasplantes de órganos, y desarrollo de vacunas proteínas recombinantes.

"Venimos desarrollando y elaborando reactivo para biología molecular aplicables a investigación y diagnóstico in vitro", dice Parma. "También ofre cemos marcadores de peso molecular, servicios de síntesis de oligonucleótidos (síntesis química de fragmentos relativamente cortos de ácido nucleico) y reactivos a pedido. Y estamos desarrollando kits de diagnóstico basados en el estudio de ADN", agrega.

Otro ejemplo es Productos Bio-Lógicos, con origen en la Universidad Nacional de Quilmes y liderada por el biotecnólogo Daniel Ghiringhelli. "Comercializamos variantes de ADN polimerasas termoestables (enzimas que intervienen en la replicación del ADN), con propiedades diferenciales para trabajar sobre muestras de sangre y suelo. Además, desarrollamos alternativas de MasterMix para PCR en tiempo real (para cuantificar el producto de la amplificación de ADN). Tanto las enzimas como las MasterMix son necesarias en los sistemas de detección de ADN o ARN (ácido ribonucleico) específicos, provenientes de patógenos o propios del organismo. También comenzamos a trabajar en un kit molecular para monitoreo de la presencia de dengue en mosquitos vectores."

 

CONTROL REMOTO

El 81% de los médicos de atención primaria introduce notas sobre sus pacientes de forma electrónica y el 69% las usa para reducir la carga administrativa de su organización. Un 70% comparte los datos clínicos de los pacientes con otras organizaciones, incluidas las autoridades de salud públicas, para realizar informes de salud de la población. Ocurre en países como Alemania, Australia, Canadá, España, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Singapur, de acuerdo con el estudio "Salud conectada: el camino hacia un servicio de atención de salud integrado", de Accenture.

"Del mismo modo que utilizan Internet para múltiples operaciones, las personas también quieren controlar de forma virtual muchos aspectos de sus servicios sanitarios", subraya el informe.

Ese modelo aplica la firma española Doctoralia, presente ya en 21 países -incluida la Argentina-, para que médicos y centros puedan gestionar su identidad digital y obtengan servicios de valor añadido destinados a captar nuevos pacientes.

"La opción básica de estar presente y contestar dudas en la sección 'Pregunte al Experto' no tiene costo para los médicos, odontólogos, psicólogos y kinesioterapeutas, que así pueden destacarse por su conocimiento en temas concretos", dice Frederic Llordachs, socio de la firma. "La opción premium, con costo, ofrece incorporar más información, además de permitir el contacto directo de los pacientes y una agenda online para pedir cita."

Otro ejemplo, en este caso local, es el de Consultoriomovil.net, una plataforma en la nube (aún en versión beta privada), que propone digitalizar los consultorios médicos y vincular a profesionales y pacientes recurrentes.

"Los médicos pueden digitalizar los turnos, las historias clínicas, la biblioteca educativa y los recordatorios, mientras que los pacientes acceden a un website diferente, donde tienen la posibilidad de interactuar con sus médicos de cabecera y acceder en cualquier momento a sus registros desde cualquier computadora, tablet o smartphone", explica Santiago Troncar, CEO de la iniciativa.

Otro ejemplo es el software Renalic para gestión clínica de centros de salud renal, que lanzó recientemente la uruguaya Humana IT. "Nuestros clientes -en general, centros de salud con menos de 30 usuarios que no cuentan con infraestructura de servidores- acceden a través de cualquier dispositivo con conexión a Internet. La solución que encontramos consiste en ofrecer todo el servicio por un cargo mensual sin cobrar la licencia inicial. Con esto, bajamos las barreras de entrada", informa Martín Silva, líder del emprendimiento.

Mientras estos avances reemplazan a muchos dispositivos tradicionales, la tasa de mortalidad de menores de 5 años en nuestro país es de 13 por cada 1.000 nacidos vivos, la mitad que en 1992 y un par de puntos por debajo del promedio latinoamericano, según los últimos registros disponibles de la OMS correspondientes al 2013. Y la expectativa de vida para los ya sexagenarios es de 81 años.

Al mismo tiempo (salvo honrosas excepciones, con el Garrahan a la cabeza), los hospitales públicos argentinos muestran déficits desde falta de presupuesto, horario exclusivamente matutino y sin programación de turnos (obviamente, a excepción de las guardias) así como ineficiencia administrativa y en la gestión de recursos humanos, sumada al deterioro edilicio y escasez de insumos. La pregunta es cuánto tiempo le llevará al avance tecnológico, no tanto para que algunos afortunados puedan emular a Matusalén, sino para cambiar la salud pública.

 

«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»

 

El rol del MinCyT
FINANCIA PLATAFORMAS TECNOLÓGICAS, INVESTIGACIONES, PRODUCCIÓN DE FÁRMACOS Y CONSORCIOS PÚBLICO-PRIVADOS.

 

El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva viene trabajando en distintas líneas de acción para apoyar directa e indirectamente los desarrollos tecnológicos destinados a la salud. Una de ellas está conformada por una serie de plataformas tecnológicas, en las que se desembolsaron US$ 20 millones en los últimos tres años, según precisa Ruth Ladenheim, secretaria de Planeamiento y Políticas del MinCyT. El objetivo, según comenta, es que sean capaces de prestar servicios de alta tecnología: células madre reprogramadas humanas (a cargo del Instituto Leloiry Fleni); bioinformática (de la UBA, la Universidad Nacional de San Martín, el IndeAr y la Universidad Católica de Córdoba); tecnología genómica (del Leloir, el IndeAr y el INTA), y desarrollo de nanobiomateriales y dispositivos para diagnóstico y tratamiento (del Inifta, el Inquimae, la CNEA y la Universidad Nacional de La Plata), entre otros. La segunda prioridad vinculada con la salud a la que está abocado el Ministerio es el financiamiento de proyectos de investigación junto a hospitales públicos y universidades. Con ese propósito, la inversión suma $ 115 millones, más 50 millones de sus contrapartes (según datos brindados por la funcionaría), en iniciativas de oncología, enfermedades infecciosas prevalentes, Alzheimer, pediatría, patologías gastrointestinales y dengue. El accionar estatal también incluye la creación de consorcios público-privados. Desde la perspectiva de la salud humana, los dos más importantes son el desarrollo de una plataforma para la elaboración de dos medicamentos biotecnológicos, con un subsidio de $ 26,3 millones, más $ 11,4 millones desembolsados por las firmas Zelltek y Gemabiotech, ambas del grupo Amega Biotech. El segundo caso es el desarrollo y producción de anticuerpos monoclonales para uso terapéutico. El MinCyT financió $ 20,2 millones y otros $ 11,4 fueron aportados por PharmADN, el Laboratorio Elea y Chemo. La lista continúa con el desarrollo de tres métodos de diagnóstico molecular para Chagas, en los que participan el laboratorio Wiener y el Instituto Nacional de Parasitología, en un caso; el laboratorio Pablo Cassará, Unifarma y el Conicet, en el segundo; y Agropharma, Biochemiq y la Universidad Nacional de San Martín, en el tercero. Estado y privados aportaron $ 10 millones cada uno.

Otros tres consorcios, con un aporte total de $ 28 millones (50% del Estado y 50% de los privados) se dedican a proyectos de test de detección de bacterias en diarreas; uno formado por el laboratorio GT y la Universidad Nacional de Rosario; otro, por el Instituto Malbrán, la Universidad Nacional de San Martín, el laboratorio Britania e Inmunova. Y el tercero, por el Centro de Diagnóstico Molecular, la Universidad Nacional de La Plata y la UBA. También el MinCyT financia la producción de fármacos, por un total de $ 135 millones, más 90 millones desembolsados por laboratorios, universidades y entidades públicas. ¿Objetivos? El desarrollo de inmunoglobulinas hiperinmunes y medicamentos antituberculosos.

 

«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»

 

US$ 10 millones
Graciela Ciccia, cofundadora y directora de la Cámara Argentina de Biotecnología, le dio la primicia a Pymes: la entidad estudia la creación de un fondo de inversión de riesgo cuyo presupuesto sería de U5$ 10 millones para apoyar a startups del sector. "Las pymes argentinas pueden encontrar un nicho como especialistas en ingeniería genética, biología molecular y producciones de pequeña escala. De esta manera, se podría generar una industria de proveedores nacionales de tecnología recombinante", explicó.

 

CONSULTORIO MÓVIL

Aun en versión Beta, esta plataforma propone digitalizar los consultorios médicos y vincular a profesionales y pacientes.

 

MAS PRECISIÓN

Alberto Saúl, de Argenomics, ofrece biomarcadores genéticos para usar en diagnósticos y tratamientos.

 

«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»

 

Ultimas novedades